LO HACES BIEN

 La vida es tan contradictoria que honestamente me vuelve loca. Recuerdo haber escrito sobre lo injusto que es que todo en la vida, con el sistema actual, te obligue a tener la única necesidad de sobrevivir, más no vivir. He hablado sobre las diferencias y todo mi enojo; hoy me di cuenta que me estoy convirtiendo en lo que más odié. Sin embargo me siento orgullosa porque noté que tener como prioridad la supervivencia en el mundo de hoy en día es una mínima señal de que te importa seguir con vida y luchas por permanecer. Antes pensaba que se trataba de conformismo, sentía que la gente no peleaba lo suficiente por hacerse ver, por cambiar las cosas o cumplir fantasías, creía que tenía que vivir luchando contra mi, el mundo, los demás, las reglas y todo lo que existe. 

Cuando eres joven parece que la vida te queda demasiado pequeña y limitada, estamos descubriendo quiénes somos, qué queremos, por qué estamos y hacia dónde nos dirigimos; tenemos la necesidad constante de hacernos notar y ser aceptados, por esa razón somos víctimas de rechazos, abandonos y humillaciones, comenzamos a odiar al mundo porque no pudieron aceptarnos tal cuál nos mostramos, entonces sentimos la urgencia de copiar identidades que aparentemente sí son aceptadas y funcionales para el sistema que todo lo rige. Y vaya, aún no soy una anciana, pero puedo decir, con lo poco que he crecido, que a medida te vuelves mayor, la vida empieza a sentirse demasiado grande. 

Es por ese motivo que ahora entiendo que tras vivir con el sentimiento constante de que todo es demasiado para ti, el hecho de vivir para "sobrevivir" no es tan malo. Y que dentro de esa dinámica de "supervivencia" lo valioso está en lo simple y significativas que pueden llegar a ser las cosas en la vida. 

Un día más? Qué agradecida, lo hiciste bien. 


No se confundan, no escribo esto para reemplazar la opinión antigua de que "vivir" es mejor que "sobrevivir". Lo digo más bien para que ambos se complementen, porque hay un poco de los dos en la vida realista de las personas, y eso hace cada una de ellas una experiencia terrenal maravillosa, única y especial. 

Comencé a escribir esta entrada la noche de mi cumpleaños, y recuerdo que tenía lágrimas en los ojos. Me he sentido tan sola, confundida, cansada, enojada...tantas cosas, que no me di cuenta en qué momento completé un año más de vida; estos últimos años solo pensaba en que todo tenía que acabar, si hubiera funcionado, hace mucho tiempo no estaría aquí. Cada día para mí es un milagro, y no porque tenga una enfermedad terminal y el tiempo contado, sino porque aún tengo conmigo el deseo de desaparecer. Pero sabes? ahora creo que eso no ha sido tan horrible, porque gracias a toda esa oscuridad que hay en mí, estoy aprendiendo poco a poco a vivir al máximo. 

Estoy viviendo y sobreviviendo, o... algo así. 


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